Charlando, charlando. Creando un ambiente empático.

Cuando me siento con el cliente en la zona de sillones, aunque los papeles y el portatil me acompañen, tomando un cafelito, o un algo…

Cuando es la primera visita observo la cara de sorpresa del cliente…

Cuando es la segunda visita, aún el cliente presenta cara de sorpresa y leo su pensamiento ¿esto siempre es así de estupendo?

Cuando ya no es la primera ni la segunda vez, el cliente sabe que venir a visitarme, y que visitar al abogado no es algo escabroso que le hace recordar o revivir la situación por la que está luchando y que es el motivo por el que ha buscado un profesional de la abogacía. Visitar a su abogado es saber que está siendo comprendido en sus inquietudes y saber que la mejor opción está al alcance de su mano.

Hasta no hace mucho parecía que si hablabas al cliente con tecnicismos te mostrabas como un profesional más competente, si el cliente no entendía nada de los que le comentabas le hacías sentir pequeño y consecuentemente tú su superman-profesional salvador…” Usted déjelo en mis manos que yo sé lo que tengo que hacer”.

Afortunadamente esto comienza a cambiar. Por un lado porque el cliente de hoy está mucho más informado y es más inteligente que el cliente de ayer, y por otro lado porque nosotros como profesionales de la abogacía -defensores de los máximos derechos- también estamos deliberadamente en continua evolución y comenzamos a entender la abogacía desde una nueva perspectiva en la relación con el cliente.

El establecimiento de una relación mucho más cercana, más comprensiva, más transparente, haciendo partícipe al cliente en el asunto, implicándole …. no nos hace menos profesionales, sino mejores abogados.

Y ahora, si sumas cafelito, sillón y charla ¿Cómo ves tu relación con el cliente? ¿Tendrás que contarle lo buen abogado que eres o lo descubrirá por sí mismo?

Cristina M. Ruiz Pérez

Abogado · Consultora creativa

‘Legal project coaching’ (Descarga el documento) Legal Project Management. Estrategias y técnicas para competir en el nuevo mercado legal”

Anuncios

Empatía, cada vez más importante en la relación abogado y cliente · Gestión del Talento · Legal project coaching

Cada vez es más importante la empatía. No basta con que seas un tipo genial sino que tu cliente te vea accesible y generes confianza en él. Sin empatía un abogado no puede demostrar lo que sabe.

Eduardo Berché

Empatía es ponerse en el lugar del otro, es ser capaz de percibir lo que nuestro cliente puede sentir. Es un sentimiento de participación afectiva sobre la realidad que afecta a otra persona, a nuestro cliente.

La empatía se integra en esa Inteligencia Emocional, que nos permite desarrollar nuestro talento y nuestras competencias sociales como profesionales de la abogacía.

  • Teniendo conciencia de los sentimientos y necesidades de los demás.
  • Siendo capaces de comprender. De captar los sentimientos y perspectivas de los demás en general, y de nuestro cliente en particular, e interesarnos activamente en ello.
  • Anticipándonos, reconociendo y satisfaciendo las necesidades de las personas.
  • Potenciando y aprovechando las diferencias que nos ofrecen los distintos clientes para enriquecer nuestra labor jurídica y social.
  • Y tomando conciencia social, haciéndonos capaces de captar las diferentes corrientes emocionales y relaciones de poder de un grupo.

Cuando esta empatía trasciende y no sólo somos capaces de ponernos en el lugar del otro, sino que además somos capaces de experimentar cómo piensa o cómo va a reaccionar, entonces, estamos tomando conciencia social.

Cuando además, conseguimos relacionarnos con el otro -nuestro cliente- a nivel no sólo verbal, con carisma, con influencia, y preocupándonos por sus necesidades y actuando, entonces tendremos una aptitud social.

Conciencia social y aptitud social conforman nuestra Inteligencia Social.

Reconocer las emociones de los demás -empatía-, percibir lo que sienten, sus motivaciones, sus necesidades -conciencia social -, y actuar en consecuencia -aptitud social-, es generar el compromiso de las personas.

Desarrollar nuestro inteligencia emocional y social como abogados es conseguir la ansiada confianza del cliente.

Cristina M. Ruiz Pérez

Abogado · Consultora creativa

‘Legal project coaching’ (Descarga el documento)